¿Qué es Chilota?


Chilota es un Laboratorio de Diseño y Experimentación artesanal que busca generar un impacto social y económico positivo en la localidad, salvaguardando el patrimonio social y cultural de la zona mediante la creación de diversos objetos que promueven el comercio justo.

Manifesto

Manifesto

Ha llegado el momento de cuestionarnos hacia dónde vamos y qué queremos. Estas grandes preguntas siempre han tenido respuesta dentro del conocimiento que lleva sobreviviendo por años intacto, de generación en generación. Sin embargo, cuando pensamos en nuestro día a día, no nos preguntamos de dónde vienen nuestros objetos, qué impacto tienen o a quiénes perjudican.Chilota es una nueva forma de vincularnos con nuestras raíces, nuestra historia y la naturaleza. Como humanos nos define el cambio, por ello queremos proponer una nueva manera de pensar y conectarnos con los objetos, reconociendo el valor que guardan en nuestra cotidianidad. Se trata de detenernos en los detalles para generar piezas cargadas de emociones, relatos y vínculos.

Así nacen productos hechos por artesanas, mujeres que en sus manos cargan las enseñanzas de los más antiguos, aquellos que eran capaces de ver el mundo con los ojos que necesitamos hoy.

Desde el origen, queremos tentar al futuro para aportar al entorno en el que vivimos, respetando los recursos naturales y traspasando con respeto las enseñanzas de nuestra isla a todo el mundo.

Porque hasta las acciones más pequeñas pueden cambiar el curso de lo que vendrá. 

Chilota, volver al origen para crear lo nuevo.




Sara Grandon M.

Historia Chilota

Chilota, laboratorio de experimentación artesanal

Cuando pensamos en proyectos que ayudan a fomentar la identidad local y resignificar la artesanía tradicional es imposible no hablar de Chilota, laboratorio de experimentación artesanal que permite a diseñadores y artesanos trabajar toda una línea de productos con alma insular.

  • Cuando hay convicción, hay resultados. Bien lo saben la diseñadora, Gabriela Sandoval, y la socióloga, Sara Grandon, cerebros detrás de Chilota, marca que nace como toda historia que vale la pena escuchar: intuitivamente.
  • Chiloé es uno de aquellos maravillosos misterios tan nuestros.
  • Una isla chilena que destaca por su biodiversidad y gran riqueza humana.Un lugar donde la cultura y la artesanía continúan más vivas que nunca.
Extranjeras en la isla

Hace dos años Sara Grandon y Gabriela Sandoval viajaron a Chiloé y en Dalcahue conocieron a Gladys Soto, autora de innovadoras carteras con una forma única de aplicar el tejido a palillo. Gabriela de inmediato vio el potencial de este diseño que debía ser mejorado y narrar por sí solo una historia. Fue así como se embarcó en un viaje creativo que dio vida las primeras carteras Chilota: piezas hechas en lana natural de ovejas de la zona, caracterizadas por sus manillas de tejuelas de alerce recicladas de las casas de Chiloé.

Pronto nace la necesidad de potenciar el binomio “artesanía + diseño” con el fin de generar productos con una línea de comercio justo donde las ganancias realmente fueran un aporte para las artesanas y sus familias, una perspectiva humana donde la experiencia emocional otorgaba a lo creativo un valor intangible: la cooperación.

Más que objetos: historias

“Comprendimos el carácter de la mujer chilota. Fuerte, esforzada y versátil es capaz de cortar la leña, esquilar a las ovejas, cuidar a sus niños y crear a través de la artesanía un sustento para toda su familia, en espacios donde el padre -muchas veces pescador- está fuera de la casa durante semanas. El objetivo es ayudar a romper los ingresos temporales de las mujeres chilotas y apoyar su estabilidad”, relata la dupla.

Lo interesante de un proyecto de este tipo es que la artesana se transforma en el foco y el diseño en un agente de creación al rescate de técnicas ancestrales. “Una suerte de recolector de experiencias en torno a la artesanía”, señalan. De esta forma, se suma un equipo de diseño que viaja sistemáticamente a la región para rediseñar diversos objetos en conjunto, generando un encuentro entre dos personas que no se conocen para construir un lazo en torno a la creatividad.

Volver al origen para crear lo nuevo.

Historia Chilota

Chilota, laboratorio de experimentación artesanal

Cuando pensamos en proyectos que ayudan a fomentar la identidad local y resignificar la artesanía tradicional es imposible no hablar de Chilota, laboratorio de experimentación artesanal que permite a diseñadores y artesanos trabajar toda una línea de productos con alma insular.

Cuando hay convicción, hay resultados. Bien lo saben la diseñadora, Gabriela Sandoval, y la socióloga, Sara Grandon, cerebros detrás de Chilota, marca que nace como toda historia que vale la pena escuchar: intuitivamente.

Chiloé es uno de aquellos maravillosos misterios tan nuestros.
Una isla chilena que destaca por su biodiversidad y gran riqueza humana.
Un lugar donde la cultura y la artesanía continúan más vivas que nunca.

Extranjeras en la isla

Extranjeras en la isla

Hace dos años Sara y Gabriela viajaron a Chiloé y en Dalcahue conocieron a Gladys Soto, autora de innovadoras carteras con una forma única de aplicar el tejido a palillo. Gabriela de inmediato vio el potencial de este diseño que debía ser mejorado y narrar por sí solo una historia.Fue así como se embarcó en un viaje creativo que dio vida las primeras carteras Chilota: piezas hechas en lana natural de ovejas de la zona, caracterizadas por sus manillas de tejuelas de alerce recicladas de las casas de Chiloé.

Pronto nace la necesidad de potenciar el binomio “artesanía + diseño” con el fin de generar productos con una línea de comercio justo donde las ganancias realmente fueran un aporte para las artesanas y sus familias, una perspectiva humana donde la experiencia emocional otorgaba a lo creativo un valor intangible: la cooperación.

Más que objetos: historias

“Comprendimos el carácter de la mujer chilota. Fuerte, esforzada y versátil es capaz de cortar la leña, esquilar a las ovejas, cuidar a sus niños y crear a través de la artesanía un sustento para toda su familia, en espacios donde el padre -muchas veces pescador- está fuera de la casa durante semanas. El objetivo es ayudar a romper los ingresos temporales de las mujeres chilotas y apoyar su estabilidad”, relata la dupla.

Lo interesante de un proyecto de este tipo es que la artesana se transforma en el foco y el diseño en un agente de creación al rescate de técnicas ancestrales. “Una suerte de recolector de experiencias en torno a la artesanía”, señalan. De esta forma, se suma un equipo de diseño que viaja sistemáticamente a la región para rediseñar diversos objetos en conjunto, generando un encuentro entre dos personas que no se conocen para construir un lazo en torno a la creatividad.

Volver al origen para crear lo nuevo.

Más que objetos: historias